RELATOS DE OHIO por ROBERTO GALLEGO

2007

Relatos de Ohio
Historias de un viaje

Recopiladas por:  ROBERTO GALLEGO
Colaboración especial: HERNÁN FRIZZERA

Con inmenso amor a nuestras respectivas esposas
Maribel y Yanina, que se bancan las esperas en soledad mientras
nosotros disfrutamos de nuestro trabajo

Como al pasar…

¡Hola! acá estoy, reincidiendo, los que ya leyeron algo mío, saben que nunca estuve en talleres de literatura ni realicé cursos de novela, ensayos ni nada parecido. También saben que no quiero hacerlos, ya que prefiero llegar a ustedes en estado puro sin la contaminación que produce el trato continuo con escritores, poetas, ensayistas, etc.

          Saben también que me gusta escribir, de hecho, este es mi sexto intento que finaliza ¿bien? Los que tuvieron en sus manos los trabajos anteriores y sobrevivieron en la experiencia, espero que sobrevivan también ahora y a los lectores nuevos, les digo que existe en este mundo gente que ya pasó por esto y no sufrió daños mentales y que al mirarlos hasta parecen cuerdos y todo!

          En las paginas que siguen sabrán como nació esta idea, quien me ayudó a cristalizarla y el simple método que utilizamos para llevarla a buen puerto. Espero que al finalizar la lectura me hagan llegar su opinión. Así sabré si vale la pena, en el futuro, atacar de nuevo o dedicarme simplemente a tocar mi guitarra. 

INTRODUCCION

         Allá por el mes de Mayo del año 2006, mi amigo y colega en la música, CACHO ACUÑA, me comenta que existía una firme posibilidad de trabajar en los Estados Unidos de América y que su intención era que yo formara parte del grupo. La idea me gustó sobremanera y acepté de inmediato, pero interiormente lo tomé con las reservas lógicas, ya que, en muchas ocasiones, estos trabajos no se concretan por múltiples motivos.

         En Junio, Cacho ya había tenido varios contactos telefónicos e incluso se había reunido personalmente con la gente que nos contrataría, se sabía que el trabajo sería en la OHIO NORTHERN UNIVERSITY y se sabía también la fecha: Enero de  2007. Cacho tenía ya armado el grupo que lo acompañaría y nos pusimos en marcha con los trámites necesarios, es decir: Sacar o renovar los pasaportes, reunir la información y documentación de cada uno, enviarla a la universidad de Ohio y esperar las visas. Estaba todo listo.

         Con la dirección de Cacho, el grupo lo integrábamos (por orden alfabético Cacho ACUÑA (bandoneón), Jessica ACUÑA (manager y traductora), Armando BENAVIDEZ (contrabajo), Yanina ERRAMOUSPE de VALLEJOS (bailarina y traductora), Hernán FRIZZERA (cantante), Roberto GALLEGO (guitarra), Víctor “mono” OLIVERA (piano) y Adrián VALLEJOS (bailarín).

         Cuando llegó el momento, vía correo electrónico, recibimos las 8 reservas de pasaje por una línea aérea norteamericana y la confirmación de las 8 plazas de alojamiento en la ciudad de ADA, OHIO, mas precisamente en la universidad, pero, por decisión de no sabemos quien, desde el gobierno de los Estados Unidos, no llegó la visa para “Yesi”, cosa que nos puso muy tristes a todos, en especial a Cacho, ya que Jessica es su hija y peligró el viaje por decisión nuestra y en lógico apoyo moral a nuestro amigo y director. Finalmente, Cacho decidió viajar de todos modos y hacia allá partimos. Yo pensaba ya en este libro y Hernán también, nos unimos, armamos un ayuda memoria y así salió.

  1.  
    El sábado 13 de enero, a las 19,00, nos encontramos todos en el aeropuerto internacional de Ezeiza y abordamos el avión que nos llevaría a Washington. Antes de embarcar me cuestionaron el encendedor ZIPO que llevaba en el bolsillo superior de la camisa y charlando con el personal de la línea aérea me dijeron que si lo desarmaba totalmente lo podría llevar conmigo, ya que las valijas ya habían sido despachadas. Cosa que irremediablemente hice porque el encendedor es un recuerdo muy querido. De ese vuelo puedo decir que nos tiraron al fondo de la nave, cerca del baño, ya que no habíamos confirmado los lugares y preferimos estar con nuestros familiares que nos fueron a despedir. Te cuento que al lado del baño se viaja bárbaro: a cada rato se abre o cierra la puerta, oís el ruido del agua, la charla de las azafatas, en fin, un real placer. Luego, con la primera bebida que nos sirvieron, un mal movimiento de Hernán hizo que se volcara el vaso y lo salpicara a Cacho, con las lógicas sonrisas. Desde allí hasta el aeropuerto de Dulles en Washington no mas problemas.

  2. ¡Que no nos pasó allí!, El proceso de entrada fue muy lento, ya sea por que había poco personal a cargo de Migraciones (se trataba de un día Domingo a las 6 de la mañana más o menos) o por cualquier otro motivo, pero duró una eternidad, tanto que perdimos el vuelo de conexión a Detroit. Entonces empezó un pequeño calvario, despachamos las valijas y caminamos unas 5 cuadras, hasta la punta de ese sector del aeropuerto, donde estaba el mostrador de la aerolínea, allí una señora de rasgos orientales que nos atendió nos da pasajes para Chicago, hacemos otra vez 5 cuadras y al embarcar, comprobamos que faltaba un pasaje, en vez de 7 había tipeado 6……. Volvemos otra vez al principio y la misma señora, al agregar el ticket que faltaba, nos dice que hay un vuelo directo a Detroit que sale 09,30, que si nos apuramos llegamos, nos hace los pasajes nuevos y volvemos a andar casi corriendo para tomar el vuelo, llegamos y estaba el lugar vacío. Entonces empezamos a caminar como 3 cuadras y Yanina ve un cartel de atención al cliente, donde nos enteramos que ese famoso vuelo de las 09,30 en realidad había salido a las 09,15 NI EN AVION LLEGABAMOS.
    En ese mostrador, donde yo personalmente tenía muchas dudas, nos tocó una empleada muy amable, que nos dio pasajes a Chicago con combinación a Detroit. Al embarcar nos tuvimos que descalzar y al pasar por el arco, el policía quería que le dejara el encendedor ZIPO, que como ya les conté había desarmado en Ezeiza, no tenía ni estopa, ni mecha, ni piedra, ni nada, solo el mecanismo y la carcasa, pero era lindo. El policía estaba emperrado en que se lo deje o no  volaba y yo emperrado en no dejárselo y volar. Al final ganamos los 2, pero el, que aparentemente quería mi ZIPO se tuvo que conformar con verme como lo rompía y lo tiraba a la basura, no en sus manos.

  3. La empleada nos había asegurado que llegábamos con tiempo suficiente para tomar el otro avión, pero vaya uno a saber porque, aparentemente por la tormenta, estuvo demorado más de 15 minutos. Dije entre mí: ¡Otra vez a correr en Chicago! Ya en ese aeropuerto y al llegar a la plataforma de embarque, me agarró miedo: ¡faltaba poco tiempo y el vuelo no estaba anunciado! Falsa alarma, en ese lugar había una hora más de diferencia, ¡la pucha si sobraba tiempo! Finalmente llegamos al aeropuerto Metro de Detroit, Michigan, sin problemas, salvo el hecho de que, en la revisación de Aduanas, le tocó en suerte, de entre todos los bultos del equipaje, la apertura de un bolso mío que como el resto de las maletas tenía candado, lo rompieron, cortaron parte del bolso y creo que, sin maldad, en ese trámite también se les rompió la manija, con lo que se me hizo muy difícil su transporte, y debo dejar en claro que no me faltó ninguna de mis pertenencias, pero… NADIE NOS ESPERABA ALLI. Deberíamos haber llegado a las 09,45 y arribamos a las 16,00. Pensando en ese problema, en Washington compré una tarjeta prepaga de teléfono de 30 minutos, pero, por desconocer el idioma y no manejar el código interno de un saque se comió 13 minutos. De todas formas nos pudimos comunicar y allí terminó el drama del viaje. Esperamos más de 1 hora, pero felices, en ese tiempo, nos sacamos fotos hasta con la policía.

    Michigan

    Nos mandaron a buscar en una vieja Ford, reformada, llena de espejos, con luces de colores y muy cómoda, en síntesis: ¡Espectacular!


    Allí comenzamos a vivir un sueño.



  4. El viaje desde el aeropuerto de Detroit hasta la Universidad demora unas 2 horas, pero nos informaron que cuando llegáramos la cafetería estaría cerrada, por lo que nos llevarían a cenar a WENDYS, una especie de mc donals pero mejor según ellos, allí la primera sorpresa: En la mayoría de los lugares donde se vende comida no te venden licor, ni siquiera cerveza. ¿Te imaginás a nosotros comiendo hamburguesas con gaseosa?  Creélo, fue así.
    Seguimos viaje y casi todos dormitamos algo, especialmente Yanina (sus propias palabras: A mi el avión, el tren y el auto, especialmente el auto me arrullan, no puedo contra ellos), en un momento, cuando estábamos frente a una estación de servicio, Cacho me dice “Decíle al chofer que pare, que el mono quiere orinar”  y yo digo en ingles algo así como por favor, pare, baño, y el tipo no me entendía, entonces Cacho le dice mediante señas con sus dos manos hacia delante, pará y arrimando sus manos a su entrepiernas dice pissssssssss. Casi nos orinamos, pero de risa.
    Allí el chofer dijo mediante Yanina, a la que despertamos, que no paraba porque faltaban pocas cuadras.



  5. Ya estábamos en la universidad. Bajamos y encontramos en la puerta a la jefa de coreografía, LAURI BELL, que nos llevó a un gran salón donde esperaban unos cuantos alumnos que al vernos entrar nos recibieron con aplausos. Fue muy emocionante, charlamos como pudimos en “SPANGLISH” al menos yo y algunos de ellos, Yanina como pez en el agua con el idioma y el resto apoyándose en nosotros, (lógicamente yo también en ella y más de muchas veces). Los chicos, entre otros DEBORAH, HEATHER, JEFF, CRISTINA, BRYAN, nos subieron el equipaje y nos fuimos a las habitaciones de huéspedes que están muy bien equipadas: piso alfombrado, camas con frazadas térmicas que por sensibilidad doblan el calor corporal, teléfono con salida internacional, aire acondicionado frío calor, escritorio, heladera, cafetera, televisor con cable, secador de cabello, porta vasos con vasos para higiene bucal, calefacción en el baño, placard con luz interior que se acciona automáticamente al abrir la puerta, plancha, tabla de planchar, pero les falta el bidet (Vaya uno a saber porque).



  6. Primer momento gracioso (para mi), Me levanto temprano y salgo a fumar, al volver lo encuentro a Hernán fuera de su habitación, ya que había salido y se le cerró la puerta con la llave adentro. Para colmo el 15 de enero es feriado en memoria de MARTIN LUTHER KING JR., no había actividad en la universidad y poca gente, Pensá: Hernán 0 ingles, yo en ese momento, con mucha benevolencia me califico con un 3, ¿tratando de explicar esto a gente con -10 en castellano?  No se como pero lo logré (DIOS ES GRANDE) y vino un guardia de seguridad y abrió la puerta.


  7.  

     

    Se levantó Cacho y fuimos los 3 a caminar un poco ya que había parado la lluvia. Vimos unas cositas grises, chiquititas, que corrían, nos acercamos un poco y supimos que eran ardillas, Hernán las corría para sacarles fotos y mas corrían, subiendo y bajando de cada árbol que encontraban, pero ganamos, les sacamos varias fotos.



  8. A las 12,00 nos encontramos en el comedor, en forma de L de unos 80 metros x 20 en un extremo y 40 en el otro, donde una muy simpática chica llamada DEBORAH, a la que por hablar un poquitito de castellano le asignaron nuestro cuidado, nos seguía a todas partes, a punto tal que cuando Armando quiso lavarse las manos, lo acompañó hasta el baño, lo esperó afuera y lo trajo de vuelta a la mesa.

  9.  

    En ese almuerzo conocimos a los bailarines clásicos contratados para bailar con nosotros,   DEWAYNE BARRETT, STEPHEN HUES, BRYAN KNOWLTON Y  CHAD RITER y al resto de los estudiantes que también bailarían: BRYTANI, JENIFER, BRYAN, ALICE, KATILIN, KENDRA, STEVE, ERIN, KATIE, GLENN Y JEREMY (muy buen tipo este último), todos ellos nos entregaron en todo momento lo mejor de si mismos.
    Ellos se fueron a ensayar y nosotros los miramos un rato ya que queríamos tomar algo y DEBORAH a la que ya llamábamos DEBY, BABY SITTER, THE NANNY O NIÑERA en español, nos llevó a conocer una taberna del lejano oeste, tal cual se ve en las películas, llamada REGAL BEAGLE, donde tomamos unas cervezas. Solo unas pocas cervezas y ella se negó a tomar algo ya que no tiene aún 21 años y está penado por la ley. Volvimos temprano ya que DEBORAH tenía que ensayar.

     

  10. Día hábil, nos levantamos temprano, desayunamos y salimos a caminar para conocer un poco, fuimos a la farmacia ya que todos debíamos comprar algunas cosas, el grupo al ver que yo me manejaba bastante bien (o mejor dicho en forma casi pasable) me pedían que buscara algunos artículos por el nombre o alguna leyenda, así, el mono me pidió que le buscara una colonia para el cuerpo y cumplí. Le encontré una con un lindo perfume, todo bien, salvo por un pequeño problema: ¡Era jabón líquido!





  11. Luego, con las compras hechas seguimos caminando por el pueblo y nos sacamos fotos en un antiguo vagón de tren y en la vieja estación, luego descubrimos una tienda de ropas, de las que ellos llaman baratas, donde compramos mucha ropa a muy bajo precio, además sin querer hicimos negocio, porque compramos una bolsa por 1 dólar con ropa de cualquier lugar y al volver al otro día, era una bolsa por un dólar, pero solo de lo que esta en las mesas, no en las perchas.

     

  12. Regresamos a almorzar y conocimos a PAUL LEWIS, amigo de DEBORAH y que hablaba muy bien español, un chico fuera de serie, que no nos abandonó nunca y dejó de hacer cosas para estar con nosotros. De allí fuimos a ver si habían llegado los instrumentos que faltaban es decir el bajo y el piano, luego, mas tarde fuimos a ensayar y vimos por fin a NILS RIESS, jefe del departamento de artes y ciencias de la universidad y productor del espectáculo, quien luego del ensayo nos presentó a CRISTINE NORTH, profesora de corno y que hablaba bastante de español y nos invitó a la taberna, donde tomamos algunas cervezas, conocimos a DAVID, un estudiante de leyes de Costa Rica y a LAURA LUCAS, otra integrante del grupo de trabajo, muy simpática que nos ayudó en las traducciones muchas veces, allí Hernán cantó acompañado por Cacho y se tomaron muchas fotos con la cámara de Hernán y eso generó otra anécdota: A la mañana había revelado un rollo y puesto en la máquina otro de solo 24 fotos en lugar del normal de 36. Al volver vio que el contador estaba en 27 y no corría, por lo que pensó que se había trabado y abrió la máquina. ¿Resultado? ¡Se veló el rollo! Y tras ello la cargada de todos nosotros.
    La vuelta fue en 2 autos, Armando Víctor y yo con CRISTINE y Cacho y Hernán con NILS. El edificio que nos alojaba no estaba lejos, llegamos enseguida, pero el otro auto no aparecía. Luego de un rato también llegaron. Habían ido a la casa de NILS. Conocieron a la esposa y se trajeron una botellita de Wkisky. ¡LOADO SEA NILS!

  13. Ya llegamos al 17 de enero, a las 09,00 tuvimos una reunión de producción con todo el equipo, ingeniero de sonido, jefe de luces, escenógrafo, vestuarista, productor, jefe de escenario, coreógrafa, bailarines nuestros, asistentes de producción, Cacho y yo, aportamos ideas y se charló sobre las necesidades de los shows. Me impresionó la seriedad del trabajo.
    De allí revisamos los Emails, luego fuimos a almorzar y conocimos  a una cocinera mejicana, pero desgraciadamente su nombre se perdió en algún apunte que no aparece. Luego encontramos a PAUL y nos presentó a KIM otra muy simpática e inteligente niña de 20 años, con un impecable español a la que tratamos ese día durante el paseo,  ya que al otro día se iba de viaje de estudios por 2 meses a LONDRES.

  14.  

     

     

    Esa tarde nos regalaron a cada uno un buzo con capucha con el nombre de la universidad en el frente, luego cenamos e invitados por el Director del departamento de artes y ciencias fuimos a ver un partido de basket ball, de la liga universitaria entre el equipo local y el de la universidad de Otterbein es decir POLAR BEARS VS CARDINALS. Con el triunfo de los locales, volvimos y decidimos tomar café en la cafetería de la Universidad

     


  15. Acá estamos con el jugador estrella de los
    POLARS BEARS, es decir osos polares

     

  16. Con el triunfo de los locales, volvimos y decidimos tomar café en la cafetería de la Universidad.
    Allí conocimos a una de las personas mas importantes para nosotros en este viaje: ELIZABET NITCHIE, una camarera panameña todo corazón que se puso a disposición nuestra, perdió horas de sueño y casi todos su francos para llevarnos a hacer compras en otra ciudad distante 20 minutos de auto varias veces, e incluso nos hizo importantes regalos, nos ayudó a casi todos con las valijas, nos prestó la balanza para que no nos pasemos con el peso y no paguemos de mas en el aeropuerto, sirvió de traductora  sin pedir nada a cambio, solo la satisfacción de ayudar a sus hermanos latinoamericanos. Lógicamente le hicimos pequeños presentes y la invitamos a ver el show con la familia.


  17. Antes de entrar a la reunión de la que te hablé hace un rato, o mejor dicho al llegar, estábamos fumando y nos paramos con Cacho en la puerta del teatro, al lado de los cestos para basura y con arena para apagar los cigarrillos. En ese momento me saqué los guantes y los dejé apoyados por ahí. Anduvimos por varios lados y yo sentía las manos frías. En el almuerzo comento que no sabía donde había dejado los guantes y alguien comentó que los había visto hace un rato en la puerta del teatro. Grande fue mi sorpresa cuando los fui a buscar y de verdad estaban en el lugar donde los dejara muchas horas antes, en la calle y a la mano del que los quisiera. Me aguanté las cargadas de rigor y luego nos enteramos que allí todos dejan las cosas en cualquier lado, por ejemplo fuera del comedor mientras desayunan, almuerzan o cenan y nadie toca nada.

  18. ¡Día importante este! Desayuné tempranito, visité las oficinas de LINDA FLETCHER, excelente persona y secretaria de NILS RIES, conocimos a ROSS SUTHERLAND, un tejano diez puntos, profesor de castellano y francés y ¡COBRAMOS!
    Luego charlamos todos y surgió el hecho de que, por el viaje las pilchas estaban algo arrugadas y necesitábamos una tintorería, sin saber donde habría alguna. YANINA Y ADRIAN nos dan un consejo de bailarines: Colgar la pilcha en el baño, abrir el agua caliente hasta que junte algo de vapor, cerrar la puerta y más o menos una hora después sacarla y estaría en condiciones. Todos lo hicimos así y salimos en grupo, los músicos y Adrián, al volver un rato después decidimos seguir caminando y haciendo compras, por lo que volvimos unas horas mas tarde de lo previsto. Fuimos a las habitaciones y al poco rato de entrar en la mía escuchamos sonar la alarma de incendio y se desalojó el edificio por completo. ¿Que había pasado? Hernán se olvidó de cerrar el agua caliente y al entrar a la pieza se acordó y abrió la puerta del baño para cerrarla. Todo el vapor que se había concentrado allí salió hacia la habitación y activó los sensores de humo, ¡Pobre Hernán! ¡La cargada que se tuvo que aguantar!
    Luego fuimos a cenar y a ensayar, habíamos comentado que a mí me habían roto el bolso y que, en general, con las compras de ropa hechas no nos alcanzarían las valijas como as también que yo precisaba un adaptador para mi máquina de afeitar, Resultado: Nos regalaron 4 bolsos y 1 adaptador.

  19. Otro comentario que habíamos hecho es que sería bárbaro grabar los temas que necesitaban los bailarines para dar sus clases al resto del elenco y los chicos que nos “asistían” de inmediato se ocuparon de que esto se llevara a cabo, cosa muy favorable, ya que nos dejaba un poco mas de tiempo libre para conocer otros lugares.


  20. 19 de enero, otro día importante, pero en lo profesional, luego del desayuno dimos una especie de clínica sobre el tango para mas de 70 alumnos, todos músicos, en la clase da la profesora SARA WATERS, tocamos para ellos y con ellos un candombe y de allí surgió la idea de agregarla a ella y 3 alumnos en percusión a tocar en los shows como músicos invitados. Ellos fueron JOHN LASWELL, JOHS PURK Y NICK FEDERINKO, muy buen chico que estudia religión y excelente guitarrista. A esa clase de música fuimos de traje y yo estrené unos zapatos que a lo mejor por haber comido en exceso me apretaban y me sacaron ampollas en los 2 talones, cosa que me impidió disfrutar del primer viaje a LIMA invitados por ELIZABETH, donde los muchachos averiguaron precios de lo que querían comprar.

    Antes de eso hicimos la grabación que ya te comenté y yo, después de dormir la siesta y poner los pies en agua caliente, fui hasta el gimnasio, un lugar espectacular que alberga un estadio para todas las disciplinas atléticas, gimnasio propiamente dicho, el estadio de basket y sala de Gimnasia rítmica y todo lo que te imagines para practicar deportes en lugares cubiertos, por supuesto EEEEEEEEENORME, (más de 2 manzanas), donde PAUL, ese chico del que ya te hablé participaba de una final en la carrera de 1 milla que ganó a lo LEGUIZAMO, sin despeinarse y cuando lo felicité, humilde como es solo dijo, que había tenido suerte, que sus compañeros de equipo son más rápidos que el. ¿Qué tal?


  21. Los muchachos habían quedado con ELIZABETH en volver a LIMA,  así que desayunamos tempranito y allá fuimos. Antes de salir, esta bella persona, que había escuchado el día anterior que yo buscaba una computadora portátil barata y Cacho una filmadora, nos regaló a nosotros 2 esas cosas, que dijo en su casa ya no se usaban por tener otras nuevas. En LIMA nos hizo conocer una casa de empeños, nos llevó a un supermercado enorme de una cadena que también existe en argentina y a una casa de música lugares donde realizamos lindas compras. Volvimos, almorzamos y la gente de la universidad nos había organizado ¡un viaje a LIMA! Por lo que muy a nuestro pesar (jajaja) viajamos de nuevo, con CRISTINE y ROSS, En este viaje conocimos una casa de remate de electrodomésticos, una oficina de Sherif, otra tienda de ropas y otra casa de música.



  22. Ese sábado a la noche había función en el teatro, se presentaba un grupo de música gospel: THE DIXIE HUMMINGBIRDS, excelente banda que está celebrando 75 años con la música y su cantor estrella tiene más de 80. Me emocionó, en ese ámbito, escuchar la invitación al público para nuestro show y decir que estábamos en la sala. Al final participamos en la recepción que se les brindó y charlamos un rato con ellos.


  23. El broche de oro de esa noche fue la fiesta de los alumnos.
    PAUL nos había invitado a una fiesta Mexicana que se haría en el salón de su dormitorio ese día y nos había pedido si podíamos tocar algo allí. Pedimos autorización y se nos dio, por lo que allí fuimos. Al llegar nos llevamos una sorpresa muy agradable. Sobre un paño verde los chicos habían escrito con cinta MEXICO Y ARGENTINA. Que detalle…


    Había más de 100 chicos (gentes en el español de PAUL) y nos escucharon con un respetuoso silencio y nos aplaudieron a rabiar a los siete, ya que fuimos todos. Terminamos la noche zapando en el cuarto de PAUL con NICK, PAUL tocando la armónica y otro chico cuyo nombre no recuerdo, también con guitarra.

  24. Llegó el domingo, Cacho y yo dormimos un rato mas, mientras Hernán Víctor y Armando fueron a LIMA con CRISTINE. Almorzamos temprano y al mediodía, con KATHE al volante, su tía Australiana, un profesor Neocelandés, PAUL y CRISTINA,  nos fuimos a otra ciudad muy linda, llamada TOLEDO, distante unas 2 horas, a ver un partido de hockey sobre hielo. Hermosa experiencia pese a que no hubo piñas, que por supuesto están permitidas. Nos sacamos fotos con la policía, el Sheriff y su ayudante y hasta con la mascota.


  25. De allí a cenar a un restaurante llamado TONI PACO’S, famoso por sus panchos y porque la mayoría de las celebridades comieron allí y dejaron su firma en replica de panchos que están en cuadros por todas las paredes.
    Luego, mientras Hernán seguía filmando y yo escribiendo, nos tomamos una cervecita, nos fumamos un faso y a dormir.


  26. El lunes fue como todo lunes, dormimos bastante, pero Hernán se levantó temprano y no paró de filmar. Hicimos un buen ensayo y salió en el diario una nota acerca de la coreografía que se estaba preparando para los shows. Ya la gente nos reconocía por la calle y nos deseaba suerte

  27. Hoy fuimos de nuevo a LIMA porque todavía nos faltaba hacer alguna compra,  en la puerta de la casa de empeño, paró un lindo Cadillac, bajó un morocho con una guitarra  en la mano, para venderla, entró a la tienda y entramos tras el, le hablamos para comprársela y nos dijeron que deberíamos hacerlo fuera del negocio, salimos y Armando se la compró por solo 30 dólares.
    La guitarra era un problema para traerla y yo tenía otro problema,  se había roto la funda de mi guitarra, tanto en el material externo, como en la correa y en el telgopor de alto impacto que protege su cabezal. Por esto decidí comprar un estuche y para ello, por las medidas especiales de mi guitarra, necesite volver a LIMA y luego visitar otra tienda de música en otra Ciudad llamada ELIDA, donde conseguí uno hermoso. El precio no era tan bueno, costaba 125 dólares, pero PAUL habló con el dueño y lo bajó a 90 mas impuestos. Allí LINDA FLETCHER que nos había llevado en su auto les dijo que éramos de la banda de tango argentino que actuaría en la universidad, nos pidió que tocáramos algo por favor y nos alcanzó un bajo electroacústico para Armando, le pedimos que encendiera un piano para el mono y en trío tocamos para que Hernán cante Caminito. Solo por esto lo volvió a rebajar,  y pagué nada más que 90 con impuestos incluidos. Resultado final: 2 problemas resueltos, Armando agrandó mi funda vieja de adentro y ató con cinta la correa para poder traer su guitarra y ¡los 2 felices y contentos!

  28. El 24 fue un buen día, hicimos compras, realizamos un ensayo casi completo que fue presenciado por el director del Departamento de artes y Ciencias de la universidad, el que al final nos aseguró que volveríamos en otra oportunidad a tocar allí y al llegar el nuevo día festejamos el cumpleaños de ELIZABETH con algunas cervezas y algo de licor que nos invitó el dueño de REGAL BEAGLE, la taberna, ¿Te acordás?


  29. Faltaba solo un día, ¡UAUU! Paseamos a la mañana,  almorzamos, luego realizamos una charla de música sobre el tango y nuestras historias en una clase de castellano, donde el profesor, un tipo muy amable llamado CANISHCA, es Hindú y domina varios idiomas, luego dormimos 2 horitas y por fin ensayo general que nos dejó muy contentos a todos. Allí nos regalaron a cada uno una remera y un pantalón alusivos a los shows.



  30. Al final, como yo quería conocer la casa de alguna fraternidad, que es algo así como un grupo de estudiantes que se juntan para hacer el bien común, pero además ayudarse mutuamente, donde no es fácil formar parte, especialmente por la iniciación que lleva más o menos 1 mes, CRISTINA, que forma parte de la fraternidad DELTA ZETA,  arregló con una fraternidad de hombres, llamada SIGMA PHI EPSILON,  (todas llevan como nombre letras en griego) para que pueda visitarlos, Cacho me acompañó con PAUL y CRISTINA y fue una experiencia muy interesante, supimos que en esa casa viven, hacen fiestas, reuniones de ayuda, espectáculos y muchas otras cosas, como carrera de cerveza para lo que tienen una gran mesa toda forrada con tapas de cerveza y algunos cuadros hechos de la misma manera. Los que quieren formar parte deben pagar una cuota mensual y el dinero recaudado se usa para todos esos fines. No pagan personal, ya que cada uno ayuda y es tradición que en las fiestas los miembros nuevos atiendan el bar.


  31. ¡Llegó el gran Día! Me levanté temprano, fui a las oficinas del teatro, armé las minutas y la presentación que luego haría Yanina en inglés y en “off” es decir detrás de escena. Luego salimos con Cacho y Nils, compramos la valija y el bolso que nos faltaban, almorzamos juntos los músicos y Hernán, (como casi todos los días), luego salimos a caminar hasta las 4 de la tarde, nos preparamos, comimos algo liviano, nos cambiamos y salimos para el teatro. Había llegado la hora.


  32. Y ya estamos en el escenario.


  33. El primer show fue bárbaro, a sala llena y estaba presente el presidente de la universidad y su esposa quienes bailaron en el gran final con Yanina y Adrián respectivamente. La respuesta del público fue emocionante pese a la barrera idiomática que parecía no existir.


  34. En este lugar descansábamos entre cada show.



  35. El segundo show no fue menos importante en calidad ni en respuesta de la gente, al contrario, fue mejor que el anterior. Para festejar fuimos a la casa de uno de los bailarines, Jeremy donde se hizo una fiesta con bastante comida, en especial pizza y cervezas y pese a que nosotros nos volvimos temprano, duró bastante y se charló y bailó bastante.


  36. El sábado a la mañana fue bastante ajetreado, vino Elizabeth a ayudarnos con las valijas y pudimos dejar todo listo para partir al día siguiente. ¡Pero todavía faltaban los 2 últimos shows!

  37. Al igual que el día anterior cada show superó al anterior y para festejar fuimos todo el elenco, con los responsables del evento y los chicos que trabajaron en cada una de las áreas a festejar el final feliz a una taberna llamada “ARMORY” que debe su nombre a que el edificio en el que funciona, fue antiguamente una armería del ejército, donde pudimos charlas con profesores de castellano y sus parejas, departir ya mas tranquilos entre todos y ver a jovencitas bailando sobre la barra o en la pista, obviamente contratadas por el local para divertir a los parroquianos. De todas formas nos fuimos a dormir temprano ya que los chicos nos querían despedir con un desayuno americano, es decir huevos revueltos y café a las 8,30 de la mañana, saldríamos para el aeropuerto a las 10,00 y todavía había que guardar la ropa usada en los shows y el último día.

  38. Y así fue, pese a que nevava y ese día hacia 20 grados bajo cero, caminamos unas 4 cuadras hasta el edificio de sus dormitorios y desayunamos con los chicos, la comida fue exquisita y la despedida por supuesto triste, con lógicas promesas de volver a vernos y de llamarnos o escribir por Internet y como fondo apropiado, una intensa nevada. Deborah nos acompañó en el micro hasta el aeropuerto de Detroit y cuando llegamos con las valijas al mostrador de la aerolínea, se volvió.


  39. El asunto fue ver que las valijas dieran el peso para no pagar exceso, cargar algún bulto más con cada uno de nosotros (ya que cada valija extra salía cien dólares) y abordar. Pudimos hacer esto y los 2 vuelos fueron sin inconvenientes, permitiéndonos así el  reencuentro con nuestros seres queridos luego de haber formado parte felizmente de estos relatos de Ohio.-


  40. Después de leer esto, no quiero que pienses que Hernán es despistado, nada que ver. Como prueba, la última anécdota:
    Fuimos a un famoso supermercado en la ciudad de LIMA, OHIO, eran cerca de las 12,00 de la noche, luego de las compras, Cacho y yo salimos a fumar, al lado de la puerta de entrada al lugar, mientras esperábamos al resto de los muchachos, en eso pasó un policía y nos saludó muy amablemente (estábamos fumando, no lo olvides). Segundos después sale el resto, sale Hernán y prende un cigarrillo en la puerta. ¡El mismo policía lo retó a Hernán porque se debe fumar a más de 30 metros de la puerta! 
    Estaba marcado para sufrir en estos días...


  41. No vayas a imaginar siquiera que me olvidé de YANINA  y ADRIAN, nada de eso, se lo pasaron laburando, enseñando a bailar a esos chicos y salieron muy poco o casi nada. El resultado valió la pena, los estudiantes bailaron de maravillas.



Estas últimas líneas son para recordarte que a cambio de su lectura solo debés hacerme saber si te gustó café por medio) y pedirte que seas objetivo, a mi edad el cuero es mas duro y se soportan mejor las críticas.

¡Hasta el próximo!